Sitio orientado a promover el estudio y la aplicación de la no violencia activa como medio de solución de conflictos personales y sociales.

viernes, 2 de mayo de 2008

Los amigos de Bolivia apoyamos a Evo Morales y su gobierno democrático.

En momentos en que los pueblos de toda América Latina están buscando la unidad continental, basada en un amplio respeto de la condición humana, resulta al menos anacrónico que un grupo oligárquico desee romper uno de sus estados en fracciones. Un grupo de humanista, acompañados de varias personas de otras organizaciones sociales se presentó el día de hoy en la sede de la Cancillería colombiana para solicitar que el gobierno de Colombia no respalde el fraccionamiento de Bolivia.

El Movimiento Humanista en todos los países de América Latina ha estado solicitando a los gobiernos de la región que rechacen las intenciones separatistas de las oligarquías de la zona de Santa Cruz, Bolivia que intentan a través de un referendo desestabilizar la región secesionado un departamento que está unido a Bolivia por procesos históricos, sociales, culturales y políticos. La siguiente es la carta que los humanistas en diversos países del continente le están entregando a sus gobiernos:
«El pueblo de Bolivia se apresta a pronunciarse mediante un referéndum nacional para aprobar o rechazar su nueva Constitución. Una Constitución que protege los derechos humanos, la libertad de los individuos y profundiza la democracia real estableciendo niveles de participación y autonomía que llegan hasta los municipios y comunidades. Una Constitución que reconoce en su plurinacionalidad a los pueblos originarios discriminados y explotados durante siglos y que, sin eliminar la propiedad privada, incluye el derecho de las comunidades a una economía colectiva y recupera la soberanía de la nación sobre los recursos naturales. Una Constitución de avanzada que rechaza a la Guerra como método de resolución de conflictos. Una Constitución humanista.
Ha sido un proceso admirable que Evo Morales ha sabido conducir, con inteligencia y valentía, enfrentando con la metodología de la No Violencia, la violencia del poder económico.
Sin embargo, los grupos de derecha radicales están forzando las cosas para provocar una división del país. Quieren conseguir sus objetivos con mala fe, pasando por encima de la democracia, de la legalidad y con total irresponsabilidad para con la vida de sus semejantes. Sus objetivos son recuperar sus privilegios y apropiarse de los recursos que son de todos. Ellos llaman autonomía lo que en realidad es una secesión, una separación de la Nación. Separación que por supuesto los dejará a ellos con el control de las riquezas y a la población en el desamparo.
Los gobiernos de Latinoamérica mostraron gran altura para resolver el reciente conflicto entre Ecuador y Colombia, y en este último tiempo también, para priorizar la democracia de cada país cuando ha estado en peligro. Es necesario que se pronuncien una vez más para apoyar a Evo Morales y al referéndum sobre la Nueva Constitución.
Es importante hacer sentir al pueblo boliviano que sus hermanos latinoamericanos y los pueblos de todo el mundo los están apoyando, y que no aceptarán una fragmentación del estado boliviano.
Los pueblos deben proclamar a los cuatro vientos que ya no es posible que cualquiera pase por sobre ellos y los someta o los masacre, porque hay una comunidad latinoamericana y mundial que no lo permitirá. Que no aceptará que con pretextos intervencionistas, como los utilizados en Irak y en tantos otros lugares se pretenda interrumpir la democracia cuando ésta ya no es conveniente a los intereses de los poderosos.
Estados Unidos tiene que entender que Latinoamérica ya no será un simple objeto de la voracidad de sus negocios y sus conveniencias geopolíticas. Deberá comprender, que sus pueblos deben ser tratados con respeto, valorando la vida de cada uno, porque cada uno es importante.
Es muy importante qué respuesta damos las poblaciones y gobiernos al pueblo de Bolivia. Si la secesión es un camino válido, pronto los grupos económicos violentistas a quienes no les gusten los límites que les ponga el Estado, recurrirán a este mecanismo para desintegrar las naciones. No es indiferente lo que suceda en Bolivia, ya que otros procesos de liberación puestos en marcha en la región, también se verán afectados por sus resultados.
Los humanistas del mundo, en solidaridad con el pueblo de Bolivia, apelamos a la comunidad internacional para que por la vía de pronunciamientos y otras gestiones se pueda lograr que los dirigentes que propugnan la división renuncien a sus propósitos sediciosos y se sienten a dialogar encaminando el proceso por la vía de la unidad y la paz en el marco de la legalidad.
Solicitamos su apoyo para el gobierno Boliviano y su presidente Evo Morales y pedimos que no se reconozca ningún referéndum que ponga en peligro la unidad boliviana.»

1 comentario:

Juan Aviñó dijo...

Bolivia, en vísperas del referéndum autonómico: crece la tensión tras un anuncio del mandatario
Morales anuncia más nacionalizaciones
Tomó el control de cuatro petroleras multinacionales y de la principal telefónica del país; envió policías y militares a las empresas
Viernes 2 de mayo de 2008 |
LA PAZ.- En un intento de afianzar su poder en medio de la peor crisis política de su mandato, el presidente Evo Morales anunció ayer la compra por parte del Estado de la mayoría accionaria de la empresa Andina -hasta ahora controlada por la española-argentina Repsol YPF- y nacionalizó por decreto otras tres petroleras multinacionales y la mayor telefónica del país, Entel, filial de la italiana Telecom.
Estas medidas, que apuntan a consolidar el proceso de nacionalizaciones que lanzó Morales hace dos años, se conocieron sólo tres días antes de que el mandatario enfrente el mayor desafío a la "revolución" con la que pretende refundar Bolivia: el referéndum autonómico de pasado mañana en la región de Santa Cruz, la más grande y rica del país (ver Pág. 3).
Los anuncios, de hecho, fueron interpretados como una ratificación del proyecto político y económico de Morales. El mandatario afirmó que la riqueza obtenida por la explotación de los recursos naturales "no es del gobierno, no es de los prefectos, [sino] de todo el pueblo boliviano", en una clara alusión a los proyectos autonomistas de Santa Cruz y otras cinco regiones rebeldes, que reclaman mayores ingresos provenientes de esos recursos.
Además de Andina, las otras empresas petroleras afectadas son la productora de crudo y gas Chaco, de la británica British Petroleum; la operadora de ductos Transredes, administrada por la británica Ashmore y la anglo-holandesa Shell, y la Compañía Logística de Hidrocarburos Boliviana (CLHD), de capitales peruanos y alemanes. El Estado pasará a controlar el 50 por ciento más uno de las acciones de las dos primeras, y el 100 por ciento de la última.
Estas medidas fueron anunciadas exactamente dos años después de que Morales iniciara el proceso de nacionalización de los hidrocarburos, el 1º de mayo de 2006, y después de que venciera, anteanoche, el plazo dado por el gobierno a las cuatro petroleras para transferir sus acciones al Estado.
Tras los anuncios, tropas militares y policiales, así como funcionarios del Estado, tomaron el control de las instalaciones de Entel, Chaco, Transredes y CLHB en todo el país. Fuentes del gobierno dijeron que la intención era evitar que se extrajeran documentos u otro tipo de bienes de las empresas.
En el inicio de una jornada agitada, Morales anunció primero, desde el Palacio Quemado, sede de la presidencia, que la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) había adquirido el 50 por ciento más uno del paquete accionario de Andina, y había acordado administrar "en forma mixta" esa empresa junto con Repsol YPF. La compañía española-argentina fue la única de las cuatro petroleras que llegó a un acuerdo con el gobierno (ver aparte).
Andina explota directamente 18 campos petroleros y tiene una participación del 50% en dos megacampos de gas operados por la brasileña Petrobras.
Poco después, Morales firmó un decreto por el que el Estado tomó el control de Chaco, Transredes y CLHB. Lo hizo ante una multitudinaria concentración por el Día del Trabajo en la plaza Murillo, de La Paz.
"Hoy hacemos historia", dijo Morales ante la multitud. "Hoy, 1º de mayo de 2008, se consolida la nacionalización de los hidrocarburos."
La aprobación de este decreto se produjo después de semanas de tensas negociaciones que concluyeron sin acuerdo. Morales afirmó ayer que el gobierno no había encontrado voluntad del otro lado. "No necesitamos dueños ni patrones, necesitamos socios confiables", dijo.
Los montos
Chaco opera 22 campos de crudo y gas y es uno de los mayores inversores en proyectos para un próximo incremento de las exportaciones de gas a la Argentina. Transredes controla la parte boliviana del gasoducto Santa Cruz-San Pablo, por el que se bombean unos 30 millones de metros cúbicos diarios de gas al mercado brasileño.
El ministro de Hidrocarburos, Carlos Villegas, informó más tarde que YPFB había pagado casi 6,3 millones de dólares por las acciones de Repsol YPF, 4,8 millones por Chaco, 12,4 millones por Transredes y 20 millones por CLHB.
La mayor sorpresa de la jornada fue el decreto de nacionalización de la Empresa Nacional de Telecomunicaciones (Entel), que durante 12 años fue administrada por la italiana Telecom. Morales había anunciado la nacionalización de la telefónica en enero de 2007, pero las negociaciones se estancaron después de que la multinacional italiana presentó una demanda de arbitraje ante el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias de Inversiones (Ciadi), que Bolivia abandonó el año pasado.
"Intentamos dialogar y negociar con Telecom, pero lamentablemente no hubo voluntad -dijo el jefe del Estado-. A partir de hoy, Entel vuelve a manos del pueblo boliviano."
Agencias Reuters, EFE, AFP, AP y DPA
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Las nacionalizaciones de Evo Morales
El 1° de mayo de 2006, Morales nacionalizó los hidrocarburos y empezaron las negociaciones con las empresas extranjeras. YPFB fue refundada, se firmaron nuevos contratos y se estableció el 82% de regalías en favor del Estado. El gobierno completó la nacionalización del sector ayer, al comprar la mayoría accionaria de la empresa Andina.
En octubre de 2006, Morales nacionalizó la mina de estaño de Huanuni, que ya había sido nacionalizada en 1952 y privatizada en 1999, mediante una concesión a la británica Allied Deals, que perdió sus derechos en 2002 por incumplimiento de contrato. La mina volvió a manos de la Confederación Minera de Bolivia (Comibol).
En enero de 2007, anunció la nacionalización de la Empresa Nacional de Telecomunicaciones (Entel), filial de la italiana Telecom, propietaria del 50% frente al 47% del Estado. Las negociaciones se estancaron cuando la empresa presentó una demanda, pero ayer el mandatario ordenó su nacionalización por decreto.
En febrero de 2007, el mandatario nacionalizó la empresa de fundición Vinto, que había sido privatizada en 1999 y estaba desde 2005 en manos de la multinacional de origen suizo Glencore. El gobierno se negó a pagarle una compensación porque denunció que la compañía suiza había adquirido la metalúrgica por un precio muy bajo.