Promoción y Estudio de la No Violencia Activa

Sitio orientado a promover el estudio y la aplicación de la no violencia activa como medio de solución de conflictos personales y sociales.

jueves 10 de noviembre de 2011

DOCUMENTO DEL PARTIDO HUMANISTA INTERNACIONAL FRENTE A LA SITUACION MUNDIAL

Cuando los humanistas observamos y participamos de los procesos sociales, políticos y económicos en todo el mundo, no podemos más que reflexionar sobre la vigencia que tiene en este momento histórico, el Documento del Movimiento Humanista escrito por Silo en 1993[1]. De su lectura puede comprenderse hasta qué punto el rumbo de la historia ha ido confirmando las tendencias allí explicadas, y hasta qué punto hoy -más que nunca-se hace necesaria la unión de todos los humanistas del mundo, para que las más profundas aspiraciones humanas puedan convertirse en una realidad.
Como partido político inspirado en esta corriente del Humanismo Universalista, vemos necesario en este momento histórico, analizar la situación actual, para así arribar a propuestas de acción en el presente contexto mundial.
EL ANALISIS
La irrupción de las nuevas generaciones.
En el último tiempo en todo el mundo han irrumpido distintos movimientos sociales que han sorprendido a los analistas y formadores de opinión que planteaban el fin de la historia.
Las expresiones sociales en países tan diversos como Túnez, Egipto, Islandia, India, España, Chile, y USA, diversas en sus causas y reivindicaciones, tienen en común que sus protagonistas han sido las nuevas generaciones. Miles de jóvenes han comenzado a tomarse las calles mostrando su indignación por el injusto mundo que han heredado, asumiendo el desafío de protagonizar el cambio social y adoptando la No Violencia Activa como metodología de acción.
La expresión de estos jóvenes, sumado a lo mejor de las generaciones pasadas, comienzan a germinar el nacimiento de una nueva sensibilidad planetaria.
Es una nueva sensibilidad que les hace el vacío a aquellos líderes acostumbrados a manipularlo todo; que no sólo habla de horizontalidad sino que la ejerce cotidianamente en sus distintas formas de organización autogestiva. Una nueva sensibilidad que no sólo tolera la diversidad sino que la acepta y la impulsa, pues sabe que tal diversidad es necesaria si se desean producir verdaderos cambios; que reconoce a la banca y el capital especulativo como los reales adversarios que han secuestrado a la democracia representativa haciendo evidente la necesidad de avanzar hacia una Democracia Directa.
Una nueva sensibilidad que ya no le entrega su subjetividad a los medios de comunicación oficiales manejados por el Capital Financiero sino que utiliza y se apropia de las nuevas tecnologías y de la redes sociales para comunicarse, informar, denunciar organizar y tomarse la calle.
Y, quizás lo más importante, es que esta nueva sensibilidad intuye que a la base de la injusticia social se encuentra la violencia física, económica, racial y religiosa. Y por tanto su respuesta a la represión y la difamación, es el vacío, la no confrontación y la desobediencia civil, en suma la No Violencia Activa.
Esta nueva sensibilidad es sólo un signo del nuevo mundo que está naciendo, en medio de un viejo mundo que -con gran violencia y represión-intenta permanecer




Hacia la Nación Humana Universal
En los últimos 20 años se ha ido acelerando la comunicación y la interconexión mundial, y ciertos aspectos de tal fenómeno se han definido como “globalización”. Pero los humanistas, que somos internacionalistas y aspiramos a un mundo múltiple y diverso, vemos en tal “globalización” los signos del antihumanismo. Porque ocurre que el poder económico mundial ha pretendido manejar dicho proceso de acuerdo a sus intereses, creando un Paraestado tanto en los niveles nacionales como a nivel mundial. Ese Paraestado opera dentro de los límites de los países comprando o chantajeando a los gobiernos, y manipulando la opinión pública mediante el control de los medios de comunicación masiva. Y también opera internacionalmente, teniendo a su servicio a organismos económicos como el FMI, el Banco Mundial y la OMC; creando tribunales internacionales a su medida como es el caso del CIADI; utilizando como gendarmes del mundo a los ejércitos de USA y la OTAN; y cubriendo todas sus fechorías bajo un manto de legalidad al tener el control de las decisiones de las Naciones Unidas. También se manipula la opinión pública a través de la prensa internacional.
Entonces ocurre que las poblaciones del mundo, ya no solamente deben enfrentarse a los problemas que tienen fronteras adentro, sino que además sienten que muchos de sus problemas son generados globalmente, y no tienen como actuar para resolverlos. Y los humanistas decimos que, así como fronteras adentro los pueblos deben tomar el poder a través de una Democracia Real, para tener gobernantes que los representen genuinamente; así también a nivel mundial hay que trabajar para desarticular ese Paraestado que se disfraza de institucionalidad mediante organismos que son meros testaferros del poder económico global.
Por eso, la imagen de avanzar hacia una Nación Humana Universal, no solamente debiera ser la luminosa utopía que oriente las luchas de los pueblos, sino también una concepción estratégica a partir de la cual surjan las acciones tácticas tendientes a desmontar el poder de ese Paraestado Global, mientras se van construyendo simultáneamente los pilares de una verdadera Nación Humana Universal. Porque esa Nación Humana Universal, que para las viejas generaciones puede aparecer como una mera expresión de deseos, para las nuevas generaciones ya aparece como un horizonte visible desde una nueva sensibilidad.
Desde ya que entre la situación actual y el horizonte visualizado, habrá que recorrer un camino de acciones, y algunas de esas acciones son las que propondremos en este documento.
El cambio de paradigmas económicos
En un mundo en el que el dinero se ha convertido en el valor central de la existencia, no debieran sorprendernos las consecuencias de semejante negación del sentido de la vida humana.
No puede sorprendernos la creciente inequidad en la distribución de la riqueza, ya que se trata de una competencia individualista en la que necesariamente debe haber ganadores y perdedores. No pueden sorprendernos las sucesivas crisis financieras y su correlato de recesión, en un sistema que solo puede sostenerse mediante el endeudamiento creciente. No pueden sorprendernos las guerras por los recursos naturales escasos, en un mundo depredado por el consumismo de los más beneficiados. No puede sorprendernos la violencia social, cuando cada vez más gente se siente marginada y fracasada, al contrastarse con ese mundo paradisíaco ofrecido por la publicidad consumista. Y no puede sorprendernos el nihilismo, la locura y el suicidio, cuando se ha perdido el sentido de la existencia, al pretender cambiarlo por el exitismo materialista.
Desde luego que existen procedimientos para transformar a este sistema económico inhumano, mejorando la distribución del ingreso, disciplinando al sistema financiero, avanzando hacia un desarrollo sustentable que permita una vida digna a cada ser humano, sin devastar el planeta. Pero sería ingenuo pretender una espontánea aplicación de tales procedimientos, sin antes impulsar un genuino cambio de paradigmas en la concepción de la economía, y que se fundamentan en un profundo cambio de valores culturales.
Hay quienes creen que, por el solo hecho de que las crisis económicas afectan a mucha gente, habrá entonces mayorías convencidas de cambiar al sistema económico. Y eso no es así, porque el individualismo ha calado hondo, y el hecho de que ante una crisis generalizada muchas individualidades converjan en una protesta, no significa que se haya trascendido el individualismo, y por eso no es tan sencillo pasar a otras instancias organizativas que realmente puedan reemplazar al sistema.
De modo que la propuesta de una transformación en el sistema económico, no puede plantearse solamente en términos de factibilidad técnica, ni en términos de conveniencias mayoritarias. Debe ser planteada desde una mística social que tenga como bandera la ética de la coherencia, que en lo económico significa anteponer la resolución de las necesidades básicas de todos los habitantes del mundo, antes de cualquier otro interés sectorial o individual.
Sabemos que hoy se está en condiciones de resolver las necesidades básicas de todo el mundo. Sobran los ejemplos de lo que se podría hacer con los recursos que hoy se destinan al armamentismo, a la especulación financiera, a la producción de bienes suntuarios, o al consumismo irracional. Bastaría cambiar la dirección de las mismas fuerzas que ya existen en la economía, para en un plazo no muy largo reconvertir y multiplicar el aparato productivo, con menos armas y más alimentos, menos recursos a la especulación y más a la producción. Pero la dirección de las fuerzas de la economía no cambiará porque le pidamos que desmonten la pirámide a quienes ocupan su cúspide; cambiará cuando buena parte de quienes aún actuamos como ladrillos de esa pirámide, empecemos a quitarle sustento, y eso se logrará cuando dejemos de creer en la pirámide. Y eso significa nuevos valores, nuevos paradigmas, y una mística social que los arraigue en el corazón de los seres humanos.
Efectivamente el grado de perversión creciente de la relación entre capital y trabajo es posible gracias a que el individualismo reinante en la población impide las respuestas conjuntas y deja a la gran mayoría inerme frente a la minoría económicamente poderosa. Pero el absurdo es tan grande que está empujando a la toma de conciencia de capas cada vez más grandes de la población. El Partido Humanista en todo el mundo deberá trabajar organizando y dando elementos de análisis a la mayor cantidad de gente posible. Nuestra respuesta, la no-violencia activa, nos indica un primer paso de denuncia al que deberá seguir la no-colaboración con los violentos. Al igual que en su momento deberemos impulsar la no-colaboración con los Estados violentos, también deberemos propugnar la no-colaboración con un capital que maltrata a las poblaciones. En algún momento los trabajadores (y consumidores) deberán asumir proyectos de desarrollo social construidos sin intervención de socios capitalistas (o con aquellos que admitan una relación justa y recíproca). En algún momento la población dejará de reclamar al capital por sus necesidades y decidirá resolverlas como conjunto. “No queremos vuestros créditos, ni vuestros puestos de trabajo, ni vuestros productos, ni vuestros servicios.” Esto solo será posible cuando la reciprocidad vaya ocupando el lugar del individualismo.
Hacia una Democracia Real
Los humanistas rechazamos los totalitarismos y las dictaduras de todo signo, porque pensamos que la libertad del ser humano a decidir su destino, sin amos, tutores ni jefes, es un derecho inalienable en toda circunstancia.
Pero también denunciamos la hipocresía de las democracias formales, en las que los poderosos de la corporación económico-política-mediática, utilizan su capacidad de manipulación para dejar a las poblaciones ante falsas opciones electorales, teniendo que elegir entre el “menos malo” de sus verdugos, o el supuesto caos de la inestabilidad institucional.
Es claro que hoy en el mundo no todos los gobiernos elegidos libremente son iguales; los hay más progresistas, los hay más conservadores. Pero ya sea por complicidad, ya sea por incapacidad, o por limitaciones impuestas desde el poder económico, no han querido o no ha podido revertir la dirección del proceso. Porque una cosa es tener la buena intención de “compensar” a los más desfavorecidos por este sistema (pese a lo cual la marginación igual aumenta), y otra cosa es transformar la estructura misma del sistema para que no sea una maquinaria de marginar personas. Y desde el fracaso del socialismo real, no ha habido nuevas alternativas al sistema actual.
En cualquier caso, la posibilidad de las poblaciones de intervenir en las políticas públicas apenas se limita a elegir a sus supuestos representantes en los períodos electorales. De modo que si pretendemos que haya transformaciones sustanciales en el mundo, debemos lograr que los ciudadanos tengan mayor participación en las decisiones públicas que más los afectan, y no estar a merced de los arbitrios de los intereses de los mercados o de los funcionarios.
Todo esto significa concretamente, entre otras cosas, consultas populares vinculantes para decisiones de cierta relevancia, significa presupuestos participativos, significa elección directa de todos los funcionarios, y posibilidad de revocarlos en sus cargos en cualquier momento.
Pero es evidente que, así como no podemos pretender que quienes están en la cúspide de la pirámide económica, cambien las reglas del juego por sí mismos, tampoco podemos esperar que quienes se enquistaron en el poder político gracias a la democracia formal, legislen para darle mayor participación real a la gente en decisiones centrales. De modo que será necesario promover la práctica de la Democracia Real ya desde el seno de la sociedad, apoyando con el voto solamente a quienes se hayan comprometido con implementar las transformaciones democráticas necesarias. Y si no hay candidatos que se comprometan, o los que lo hacen no nos merecen confianza, pues entonces habrá que penetrar en el sistema político con candidatos propios de la gente, al tiempo que organizamos la no-colaboración y la desobediencia civil cuando suficiente número de personas organizadas tomen conciencia de que este sistema no tiene arreglo. Pero no hay otra salida para esta trampa de la democracia formal, al menos en el camino que los humanistas proponemos, que es el de la lucha no-violenta.
LAS PROPUESTAS
Estas propuestas, además de ser necesariamente perfectibles en su amplitud y profundidad, y además de representar sólo algunos pocos ejemplos de lo que podría hacerse, pueden también ser recibidas de diverso modo por quienes coincidan con ellas, según sea su posibilidad de actuar. Para algunos podrán significar ideales a alcanzar, y tenerlos como guía a la hora de elegir a sus gobernantes. Para otros podrán significar imágenes movilizadoras, a partir de las cuales organizarse para exigir a los gobiernos que se ocupen de plasmarlas. Otros verán mejor la opción de participar políticamente y tener tales propuestas en su plataforma electoral. Y aquellos que hoy tengan algún espacio de poder, político o económico, y genuinamente aspiren a un mundo mejor, tal vez puedan intentar ya aplicar alguna de ellas.
Propuestas para los gobiernos, avanzando hacia una confederación de estados nacionales con quienes se vayan comprometiendo con las mismas.
1. Establecer con rango constitucional la obligación del Estado de garantizar de forma concreta la cobertura de las necesidades básicas de la población, con políticas tributarias acordes a tal prioridad. Estableciendo, a partir de la cobertura de tales necesidades, un porcentaje del presupuesto para destinarlo a la ayuda de naciones más desfavorecidas.
2. Desmantelamiento total de arsenales nucleares. Reducción progresiva del armamento convencional de los estados. Renuncia a la guerra como metodología para resolver conflictos.
3. Control estatal del sistema financiero. Creación de bancas nacionales y regionales sin interés, con administración mixta y participación de usuarios y trabajadores. Regulaciones que castiguen las prácticas especulativas y usureras. Acuerdos internacionales para asegurar la reinversión productiva de las ganancias de las empresas, el desmantelamiento de los paraísos fiscales y de toda maniobra evasiva o especulativa por parte del capital privado.
4. Libertad de circulación e igualdad de derechos en cada país, para todos los habitantes del planeta. Libertad e igualdad de derechos para todas las culturas y religiones, garantizando el respeto a la diversidad.
5. Implementación de mecanismos de Democracia Real: consultas vinculantes, elección directa en los tres poderes del estado, descentralización, representación de minorías, revocación de mandatos, responsabilidad política y presupuestos participativos, en todos los niveles del Estado. Utilización de los medios masivos de comunicación para la capacitación y el debate sobre los temas a decidir, garantizando la pluralidad de opiniones en igualdad de condiciones. Consultas internacionales a todos los habitantes involucrados en políticas regionales o mundiales.
Propuestas para la movilización social, para presionar a los gobiernos y construir alternativas al poder constituido.
1. Ante cada decisión relevante que deban tomar los gobernantes, en lo económico, lo político, o lo social, exigir la implementación de una consulta al pueblo, denunciando a las medidas no consultadas como antidemocráticas.
2. Promover el intercambio, el debate, la capacitación y la circulación de la información, para que el conjunto de la sociedad pueda formar su opinión sobre todos los temas que debieran ser objeto de consultas populares. Utilizar para ello los foros presenciales y las redes; exigiendo a los medios de comunicación que cedan espacio a tales fines, y denunciando a quienes no lo hagan como cómplices de la democracia formal.
3. Elaborar anteproyectos de ley para exigir su tratamiento, e impulsarlos desde la construcción social-política alternativa. Ley de Democracia Real (con la incorporación de todos sus mecanismos). Reforma tributaria que garantice la redistribución de la riqueza y la reinversión productiva de las ganancias. Ley de Propiedad Participativa de los Trabajadores en las empresas. Control estatal del sistema financiero y creación de la Banca sin Interés.
4. Movilizarse permanentemente por dos derechos fundamentales, como lo son el de la Educación y la Salud, públicas, gratuitas, universales y de alta calidad; exigiendo no solamente su existencia sino también las partidas presupuestarias acordes a su importancia.
5. Impulsar y difundir por todas las vías posibles, los paradigmas de una nueva cultura para la Nación Humana Universal: la no-violencia, la no-discriminación, la reciprocidad, la libertad, la justicia social, y el sentido de la vida. A la vez denunciar como retrógrados los valores del individualismo, el consumismo, la violencia, la xenofobia y la guerra.

EL ROL DEL PARTIDO HUMANISTA INTERNACIONAL
Los miembros del PHI venimos trabajando desde hace años, en todos los países en los que estamos, por muchos de los temas a los que nos hemos referido. Pero en este momento histórico, advertimos –como nunca antes-una creciente predisposición de las poblaciones, y en particular en las nuevas generaciones, por movilizarse en el mismo sentido. También advertimos una creciente afinidad por algunos de estos temas en unos pocos gobiernos progresistas, con los que hemos tenido algún nivel de acercamiento.

Sin embargo, la mera coincidencia actual con algunas de nuestras históricas propuestas, no debieran confundirnos en la definición de nuestro rol presente y futuro. Seguramente que no podemos pretender ubicarnos como “vanguardia esclarecida” de los procesos sociales, no solamente por razones de escala, sino sobre todo porque tal ubicación respondería a esquemas obsoletos y verticales. Seguramente que nuestro rol debiéramos ejercerlo emplazándonos en un nivel de paridad, estableciendo relaciones de reciprocidad con quienes coincidimos. Pero este emplazamiento horizontal, exento de intenciones manipuladoras, no debiera ser incompatible con la voluntad de asumir desde esa ubicación, el desafío de dar claras referencias sobre el mundo al que aspiramos y los pasos a seguir para lograrlo. Tales referencias de ningún modo podrían ser impuestas desde un poder vertical, pero tampoco pueden palidecer, ni relativizarse, ni resignarse, por temor a ser confundidos con los manipuladores, o por creer que en nuestra escala no tenemos derecho a hablar con firmeza, o porque pensemos que por devenir natural madurará un proceso revolucionario en el mundo.
Son momentos de dar una señal muy clara y un perfil muy definido del Partido Humanista. Las nuevas generaciones están irrumpiendo, buscan las herramientas y las ideas que necesitan para consolidarse. Si, por una aparente ventaja coyuntural, diluimos nuestro mensaje con el de otros grupos parecidos pero diferentes, podremos estar debilitando la comprensión de nuestra propuesta y la inspiración necesaria para llevar adelante una revolución política, económica, social, cultural, ética, sicológica y espiritual.
No está garantizado que el masivo descontento con las consecuencias del sistema económico, por sí solo, obligue a los gobiernos a realizar cambios estructurales.
No está garantizado que el descontento con las democracias formales, lleve a los gobernantes a realizar transformaciones que vayan más allá de los cambios cosméticos.
No está garantizado que los gobiernos progresistas logren pasar de las medidas bienintencionadas, a un cambio real de las bases mismas del sistema.
No está garantizado que todos los que dicen trabajar por un mundo mejor, busquen genuinamente una revolución, no sólo en los aspectos materiales, sino por sobre todo en los fundamentos existenciales.
Lo que sí podemos garantizar es que, mientras el mundo no sea aún una Gran Nación Humana Universal, habrá cada vez más humanistas trabajando genuinamente por esa aspiración, por la que millones de seres claman, a veces en silencio.



[1] 1El “Documento Humanista” forma parte de la “Sexta Carta a mis amigos”, escrita por Silo el 05/04/1993, incluida en sus Obras Completas, Volumen I, Pág. 579- Editorial Plaza y Valdés., y su texto completo se acompaña como anexo a este trabajo.

domingo 16 de octubre de 2011

DECLARACIÓN PÚBLICA

Los Rectores de las universidades del Estado, reunidos en sesión extraordinaria, hemos tomado 
conocimiento de la propuesta de presupuesto 2012 en lo relativo a educación superior. 
Nuestra convicción es que la reforma de la educación superior, que han planteado los estudiantes y 
las comunidades universitarias, debe contener cambios estructurales y una decidida voluntad de 
fortalecer la educación superior pública, plasmadas en el documento ”Puntos Convergentes”  
consensuado entre el CRUCH y la CONFECH.  
En esta perspectiva creemos que el proyecto de presupuesto 2012 presentado por el Ejecutivo 
representa una política que no considera incrementos permanentes en educación superior, porque 
no tienen una mirada de largo plazo. Nos preocupa que el Fondo de Educación no tenga carácter 
permanente. 
El proyecto de ley de presupuesto profundiza la mercantilización y privatización del sistema a través 
de mecanismos de financiamiento competitivo, dirigido principalmente a la demanda, y a soportar 
un sistema de créditos que continuará traspasando recursos a la banca privada y no a las 
instituciones de educación superior, ni mucho menos a los estudiantes. El discurso del Gobierno, 
sobre su real preocupación por la educación superior pública no se condice con la realidad de este 
proyecto de ley de presupuestos 2012.  
En este sentido, surgen legítimas dudas respecto a la visión del Ejecutivo respecto del futuro de las 
universidades públicas, porque una vez más, los recursos de fomento y las ayudas estudiantiles, se 
abren sin control a las instituciones de educación superior privadas, sin considerar su calidad ni su 
cumplimento efectivo de fin de lucro, ni mucho menos asegurar una efectiva rendición de cuentas.  
Del mismo modo, no se contemplan incrementos reales y sustantivos a los aportes basales de las 
universidades estatales. No queremos pensar que este presupuesto represente una sanción o 
represalia en contra de las instituciones que lideramos, debido a la posición que públicamente 
hemos manifestado respecto de las demandas estudiantiles. 
El presupuesto de la Nación debería representar la voluntad mayoritaria de la sociedad por avanzar 
progresivamente hacia el fortalecimiento de las universidades estatales y públicas. ¿Donde están los 
compromisos relativos a: fondo de revitalización para el año 2011, continuidad a los convenios para 
el desarrollo de las humanidades, las artes y las ciencias sociales, recursos para los planes de retiro y 
para el desarrollo de las universidades públicas de regiones? 
Las universidades del Estado representamos un espacio del saber plural, laico, de calidad, 
productoras de bienes públicos y comprometidas con cada una de las regiones del país. Esta misión 
que nos ha encomendado la sociedad requiere de recursos y de un trato preferente del Estado con 
sus universidades, el que no se ve reflejado en este proyecto de presupuesto. Continuaremos la 
defensa de la educación pública, lo que se va a expresar en la demanda por aumentar los aportes 
basales y los recursos a las universidades estatales en la discusión presupuestaria. Así como manifestamos nuestras aprehensiones con el proyecto de presupuesto 2012, queremos ser 
claros en señalar la decisión de los rectores de normalizar la vida académica en nuestras 
universidades. Esto supone el diálogo y las acciones destinadas a recuperar los espacios 
universitarios y reiniciar el segundo semestre. 
Reiteramos nuestra disposición a compatibilizar la  movilización con la actividad académica y no 
poner en peligro la sustentabilidad de las universidades estatales.  
Los rectores condenamos y rechazamos todos los actos y métodos de represión que han sufrido las 
manifestaciones públicas pacíficas hechas en el legítimo ejercicio del derecho a disentir que 
caracteriza a toda sociedad democrática. En este sentido, señalamos que todo acto de fuerza pública 
desproporcionada es antidemocrático.  
Asimismo somos categóricos en condenar las tomas de los recintos universitarios, como mecanismo 
de expresión de las demandas estudiantiles. Las tomas representan actos de violencia que 
rechazamos porque vulneran las libertades de las personas y la paz interna de las comunidades 
universitarias. Además, contradicen la demanda de mayor democratización y participación de las 
comunidades universitarias en las instituciones. Quien pone cadenas o candados a sus recintos 
universitarios está contradiciendo la demanda y compromiso de mayor democratización en estas 
mismas instituciones. 
No compartimos las presiones indebidas que el gobierno está ejerciendo sobre nuestras 
universidades, a través de la condicionalidad de las becas y de la retención de los aportes directos, 
comprometidos por ley. Se está además discriminando arbitrariamente a algunas universidades 
estatales en el flujo regular de sus recursos fiscales, y con ello, se las debilita, poniendo en riesgo su 
viabilidad. Los presupuestos suponen flujos anuales que no pueden ser re-asignados 
discrecionalmente ni en sus montos, ni en su periodicidad.  
Estamos convencido que la resolución del conflicto no se alcanzará con presiones y amenazas, sino 
que con diálogo y propuestas a nivel nacional y en el seno de cada una de nuestras universidades. 
Esta ha sido nuestra conducta permanente y perseveraremos por la responsabilidad que nos 
compete, como rectores de nuestras universidades. 
Viernes 14 de Octubre de 2011

viernes 14 de octubre de 2011

viernes 7 de octubre de 2011

Secuestro - Chile

ADN Radio Chile
Fernando Paulsen: "el país está secuestrado por 3 mil o 4 mil personas verdaderamente ricas que difunden la ideología que la universidad gratis es subsidiar a los más ricos...lo que realmente quieren evitar es que les suban los impuestos, porque para ellos es más barato pagar la universidad que contribuir realmente de acuerdo a sus ingresos".
Difundir!!!

martes 4 de octubre de 2011

Protesta mundial

miércoles 21 de septiembre de 2011

A un año de la partida de Silo


La dimensión espiritual de Silo
por Pedro Raúl Noro

La dimensión espiritual de Silo es inagotable y su muerte en Mendoza, de la cual, en estos días, se cumple un año, nos deja a los argentinos y a todos los que lo conocieron, una enseñanza cuyo horizonte, impredecible y vasto, es difícil de mensurar. Esta frase, dicha así en estos tiempos posmodernos tan intrincados y banales, parece la opinión de alguien que opina cualquier cosa sobre cualquier persona. Pero este hombre, Silo, no tenía nada que ver con lo mediático, ni era un personaje conocido de la coyuntura política, económica, literaria, de la farándula o del espectáculo.

En verdad, se trataba de un pensador, original e infrecuente, que buceaba en los abismos del corazón y la mente, configurando una tarea cuya exacta dimensión no ha sido todavía bien entendida. Con decenas de libros escritos, era también un hacedor, en el sentido que sus ideas se presentaban para ser configuradas en distintos grupos de estudios –verdaderos laboratorios existenciales– que muchos jóvenes y no tan jóvenes experimentaron y experimentan con entusiasmo y asombro, en diversos territorios y culturas.

Había estudiado a Ortega y Gasset, Edmund Husserl, Nietzsche, Sartre y Hegel. Por supuesto, conocía muy bien y entre muchos otros, a Marx, Darwin, C. G. Jung, Freud –a quien le objetaba la noción del inconsciente–, Wolfgang Köhler, Heidegger, Heisenberg, Kandinsky. Incansable, había indagado asimismo los planteos de espiritualidad en autores como Gurdjieff, Krishnamurti , Mircea  Eliade y maestros  del Budismo Zen. Todos ellos abonaron el terreno para la construcción de una magna obra, que buscó convertirse en una suerte de guía luminosa de los caminos internos.

La conciencia, para Silo, era un fenómeno abierto, una estructura de percepción, memoria y transformación de estímulos, cuyos vericuetos, incluyendo los más íntimos, reprimidos o alejados del  mundo de lo racional, podían develarse a quien supiera encontrar, con paciencia, la llave para decodificar sus manifestaciones. La mente, en tanto, la presentaba  como una suerte de ámbito mayor: el océano infinito e inspirador, dentro del cual la conciencia y el mundo desarrollaban su acción cotidiana y trascendental. Desde esta perspectiva, su original enseñanza liberadora tiene puntos de contacto con el budismo, aunque no desdeña aportes de los sufíes, de los pitagóricos, de la alquimia de los alejandrinos y neoalejandrinos o de la Philokalia de los monjes del Monte Athos.

Inquieto escrutador de la espiritualidad de las culturas precolombinas, en distintas oportunidades se refirió al mito mesoamericano del Quetzalcoatl, el hombre-serpiente convertido en dios, como también al gran Pachakuti, el renovador del estado Inca, quien humanizó el colectivo social de ese imperio, según se explica en el texto “El humanismo en las distintas culturas”, del intelectual ruso Semenov. Por otra parte, el monte Aconcagua, el techo de América, como majestuoso y simbólico protector andino –y de la madre naturaleza–  de la localidad de Punta de Vacas, donde Silo comenzó su misión, era una constante referencia en su obra.

Heredero de Gandhi y Martin Luther King, fue el creador, sucesivamente, del Movimiento Humanista y de organismos como el Partido Humanista, la Comunidad para el Desarrollo Humano, Convergencia de las Culturas y otras agrupaciones. El mensaje de Silo es la síntesis de su doctrina dirigida hacia un fin: humanizar la Tierra, es decir, descubrir el sentido del hombre en el mundo.

Optimista profundo y de una curiosidad notable, en los últimos tiempos puso en práctica, como un verdadero Prometeo, lo que él llamó “talleres del fuego”: interesado en estudiar el salto de conciencia que iluminó a los homínidos y los convirtió en homo sapiens, ideó distintos experimentos para producir y controlar el fuego a partir de ámbitos primitivos, en elementales condiciones de origen. De esta manera quiso observar y entender el esfuerzo y el funcionamiento de la psiquis humana, que se puso en tal tarea hace 50 o 60 mil años atrás.

Muy poco antes de la muerte física de Silo, mi hija María Guillermina, un ser sensible y receptivo, me cuenta, conmocionada, que tuvo una intuición notable. Soñó que este, se encontraba en una reunión de amigos, ya flaco, debilitado y demacrado y de pronto se cayó al suelo; todos corrieron a auxiliarlo, pero entonces Silo los contuvo con un ademán, mientras les decía: “No, a mí no, cuiden la obra, cuiden la obra.”  Extraordinaria premonición que me hizo acordar a la parte final del Zarathustra de Nietzsche, cuando éste, sentado en una piedra, inquieto y meditabundo, se preguntaba: “¿Cuál es el último pecado del hombre Superior?” Entonces, y de pronto, dice el poema, se le iluminó el semblante y se dijo: “La Autocompasión es mi  pecado. ¿Acaso aspiro yo al lamento de mi autocompasión? No, se respondió con firmeza. Yo aspiro a mi Obra.”

En todas las culturas se manifestaron seres especiales que supieron ahondar, comprender la problemática de los tiempos más oscuros de la humanidad y plantear con claridad la huella de un futuro abierto y luminoso. Silo era uno de ellos. Su prédica por la paz comenzó cuando tenía 30 años, el 4 de mayo de 1969, en Punta de Vacas, a los pies del Aconcagua, con una arenga conocida como “La Curación del Sufrimiento”. Era el comienzo de la maravillosa década del ’70, con la renovación generacional, el Mayo de París y las ansias colectivas de transformar el mundo. Estuvo en Jujuy varias veces; incluso quiso decir una arenga en Yala, el 20 de Julio de 1969, pero no pudo, porque fue impedido por la intervención militar de entonces.

El desarrollo de sus ideas –combatidas por los regímenes militares, desde Onganía hasta el proceso militar de 1976– se extendió luego a todos los continentes. En el año 1993 recibió el doctorado Honoris Causa de la Academia de Ciencias de Rusia; poco tiempo antes, había sido designado “Maestro” por la Shanga budista de Sri Lanka, al sur de la India.

La última vez que se presentó en público fue el 11 de noviembre del 2009, en Alemania, donde disertó ante la Cumbre de los Premios Nobel de la Paz, cuando la Marcha Mundial por la Paz y la No Violencia -llevada adelante por la asociación “Mundo Sin Guerras” (nacida a partir de su inspiración)-, llegó a Berlín después de recorrer distintos continentes. Esa marcha, épica, comenzó en Nueva Zelanda, recorrió cinco continentes, y culminó su camino en Punta de Vacas, donde Silo, poco antes de morir, la recibió con los brazos abiertos; justo allí donde construyó uno de los tantos Parques de Reflexión que ahora se encuentran y se multiplican diseminados por el mundo.

domingo 5 de junio de 2011

¿QUÉ ESTÁ PASANDO EN SOL?

Leido en asamblea Sol

YA NO SOMOS PORTADA. Hace una semana nos queríais por lo que os contaban los medios de comunicación y, ahora, nos criticáis por lo que os cuentan esos mismos medios. Los problemas sociales que ahora utilizan para deslegitimarnos, son los mismos que ya existían la primera semana de acampada, los mismos que ya existían antes de que llegásemos a Sol, los mismos por los que estamos aquí luchando.

NOS PEDÍS SOLUCIONES. La solución que damos ante estos problemas también sigue siendo la misma que cuando llegamos: la participación inclusiva de todas las personas en la construcción del cambio que queremos.
TODAS LAS PERSONAS: El ama de casa cuyo trabajo no se reconoce legalmente. La persona sobre la que se ejerce violencia por vivir libremente su sexualidad. El autónomo que ha sido desahuciado y debe seguir pagando la hipoteca. La migrante a la que le piden papeles para tener trabajo y trabajo para tener papeles. El estudiante cuyo único futuro es una beca que nunca le permitirá emanciparse. Aquella persona a la cual el sistema enferma ocultando su existencia y condenando su visibilidad. La parada que no puede acceder a una vivienda. El trabajador que debe hacer horas extras no remuneradas por miedo a perder su empleo…
EL MIEDO. Todas aquellas personas que por miedo no somos libres, todas distintas pero todas con el mismo miedo. En Sol hemos sustituido el miedo mutuo por el apoyo mutuo. Hemos unificado nuestras luchas para combatir el miedo que nos impone el sistema. Pero esto requiere tiempo.
EL TIEMPO. Habíamos interiorizado sus prisas, sus ritmos, su velocidad. BASTA. Vamos despacio porque vamos lejos. Vamos despacio porque queremos ir todas juntas. Vamos despacio porque queremos hacerlo bien. Vamos despacio porque el camino es igual de importante que el resultado.
ENTONCES, ¿QUÉ ES LO QUE HA CAMBIADO?
QUE HEMOS CRECIDO, QUE ESTAMOS EN TODOS LOS BARRIOS Y MUNICIPIOS DE MADRID, EN MILES DE CIUDADES DEL MUNDO, QUE ESTAMOS AÚN MÁS INDIGNADAS Y MÁS UNIDAS, QUE SUS MENTIRAS NO NOS CIEGAN, QUE SU MANIPULACIÓN NO NOS FRENA, QUE SU VIOLENCIA NOS HA HECHO MÁS FUERTES, QUE, AHORA MÁS QUE NUNCA, NO NOS REPRESENTAN. QUE YA NO SOMOS PORTADA PERO POR FIN ESTAMOS ESCRIBIENDO LA PRIMERA PÁGINA DE NUESTRAS PROPIAS VIDAS.
Deme
91 119 28 01
678 665 724
Madrid

jueves 7 de abril de 2011

Las 20 familias más grandes de Chile facturan ....

Las 20 familias más grandes de Chile facturan el equivalente

a la mitad del PIB[1]. ¿Cuánto tributan?

En este mes todos tenemos que hacer nuestra declaración de impuestos. En el caso de las empresas estas pagan un impuesto que se llama “Primera Categoría” y que es un 17% de sus ganancias. Este porcentaje es el mismo en el caso que sea una gran empresa o una pyme.

¿Y cuánto impuesto pagan las personas? Estas pagan un porcentaje sobre sus ingresos o sueldos, que se llama “Global Complementario” y el porcentaje que se aplica va subiendo en la medida que suben los ingresos. Es por eso que en Chile las personas que tienen un ingreso muy alto, con el tiempo van creando una empresa y así pueden bajar su porcentaje de tributación.

¿Y que pasa con las grandes empresas en Chile?

En el año 2010, además del terremoto, las ganancias de las empresas de los mayores grupos empresariales del país (los cuáles son aprox. 20 familias) han sido de US$ 9.949[2] millones de dólares. Si esta cifra la dividimos entre estas 20 familias, nos da una utilidad por familia de casi US$500 millones de dólares.

¿Cuántos sueldos mínimos son esto? Son 1 millón y medio de sueldos mínimos por cada una de estas familias.

TODO ESTO NOS INDICA QUE LA DISTRIBUCIÓN DEL INGRESO EN CHILE SIGUE SIENDO CADA VEZ PEOR.

¿Entonces cuál es la propuesta?

Cómo estamos hablando de impuestos una primera propuesta es que estas grandes empresas, no las pymes, sino las grandes empresas paguen un impuesto a las utilidades mayor a un 17%.

En el caso de la Gran Minería Privada fijar una tasa de impuesto de un 25% sobre las ventas.

Y en el caso de los bancos comerciales aplicarles un “impuesto al lucro financiero”, no trasladable al público.

Paola Parra

Economista

paola_parra2000@yahoo.com

09-8439989



[1] Fuente: Diario El mercurio, 4/4/2011

[2] Fuente: Diario El Mercurio, 1/4/2011

martes 1 de marzo de 2011

La historia vuelve a contar con los oprimidos del mundo

Hace pocas semanas en China se bloqueo el acceso de la palabra “Egipto” de las redes de Internet. Esperaban así los gobernantes evitar el contagio de la explosión social que estaba ocurriendo en las dictaduras del mundo árabe. Los chinos parecen entender que esta onda psicosocial que se esta levantando no es algo exclusivo del mundo árabe y menos aun del mundo musulmán. Aunque en occidente se la trata de interpretar con clave religiosa e islámica, estos levantamientos parecen más bien tratarse de una nueva generación que busca respirar aires de libertad, que quiere expresarse con apertura, sin temor al control y a la represión, despercudirse de la tontera humana tan propia de los gobernantes que detentan el poder por la fuerza.

Si se trata de la expresión de una nueva generación asfixiada y en busca de nuevos caminos de libertad, estamos ante un fenómeno que podría extenderse de la plaza Tahrir egipcia a la plaza Tiananmen de Beijing, a California, Nueva York, México… en desbordes sociales que podrían irrumpir mundialmente. El sentimiento de asfixia provocado por la falta de libertades políticas, podría asemejarse a la represión de toda expresión que se vive en China o la asfixia y cierre de futuro que se experimenta en las democracias occidentales debido a la concentración económica. Es sabido que en occidente la concentración del poder económico en la banca multinacional esta siendo apuntada cada vez con más conciencia como la responsable de la crisis económica y el empobrecimiento general.

El carácter no violento de las manifestaciones y la respuesta desproporcionada y asesina de los dictadores ha provocado la vergüenza de los gobiernos occidentales que les esta siendo muy difícil seguir apoyándolos. También ese carácter no violento ha provocado reacciones en los ejércitos que al menos en Egipto se negaron a disparar contra su pueblo y optaron por ponerse al lado de los manifestantes.

En Libia sabemos de militares que han desertado para no disparar sus armas, mercenarios contratados en Chad que también se han negado ha disparar, pero la situación es dramática y confusa y los acontecimientos parecen tomar ya carácter de guerra civil, mas allá que de una manifestación no violenta de la población. Gadafi quedara dentro del panteón de los asesinos en masa que conoció la humanidad en el siglo pasado.

Dos protagonistas han aparecido en el escenario de los eventos que están ocurriendo: los jóvenes y el ejército. Los jóvenes abriendo el camino de la libertad y la no violencia, y el ejército debiendo decidir si se pone al lado de los dictadores, del poder económico o de su pueblo.

Hasta ahora estábamos acostumbrados a que las manifestaciones nada cambian, los gobiernos controlando los medios de comunicación, comprando sindicatos, dando unos pesitos a algunos y unos palos a otros lograban ridiculizar las manifestaciones sociales, dividir a la población y hacer creer que las leyes económicas son leyes absolutas. Creo que cambió el momento, cambió por una nueva generación que no busca consumir más, sino que busca un horizonte de libertad y de sentido más amplio. Podría ocurrir que esto que comenzó en Tunez, siguió en el Cairo, se traslade en los próximos meses a varias capitales del mundo y sin importar cual sea la chispa que desencadene la onda psicosocial, podremos reconocer el mismo trasfondo de búsqueda de libertad y sentido.

Estos desbordes sociales fuera de todo control que estamos visualizando podrían llegar a tener un carácter transformador si se canalizan hacia una lucha no violenta en que la vida y la libertad humana sean los valores centrales que orientan las movilizaciones de la población. Un nuevo tipo de organización basada en la no violencia, sin jerarquías pero coordinada y sintonizada, tendría que aparecer en la base de la sociedad para poder dar continuidad y mantener la dirección de los cambios hacia la ampliación de la libertad humana. En caso contrario las movilizaciones no pasaran de catarsis colectivas hábilmente reprimidas y degradadas por los poderes establecidos.

Dario Ergas

Londres 25/2/2011

sábado 28 de agosto de 2010

SILO. La reja. 7 de mayo de 2005.


¿Cómo puede una persona decidir la dirección de su vida si está muy lejos de tener el control de sussituación diaria? ¿Cómo puede puede una persona decidir libremente sobre el sentido de su vida estando sometido a las necesidades que se imponen desde su propio cuerpo? ¿Cómo puede decidir libremente encadenado como está a un sistema de urgencias económicas, a un sistema de relaciones de familia, de trabajo y de amistad que a veces se convierte en un sistema de desempleo y de desesperación, de soledad, de desamparo, de fracaso de las esperanzas?¿Cómo puede decidir libremente basándose en una información manipulada y en una exaltación mediática de antivalores capaz de mostrar como máximo modelo de comportamiento al poderoso que exhibe impúdicamente la violencia, la amenaza, el atropello, la arbitrariedad y la sinrazón?¿Cómo puede decidir libremente si los rectores morales de las grandes religiones justifican o quedan silenciosos ante los genocidios, las guerras santas, las guerra defensivas o las guerras preventivas?


Porque la atmósfera social está envenenada de crueldad, nuestras relaciones personales se hacen cada día más crueles y el trato que se da uno a sí mismo es también cada vez más cruel.

Los grandes miedos del ser humano impiden dar a la vida una dirección querida y con significado. Los temores a la pobreza, a la soledad, a la enfermedad y a la muerte se conjugan y fortalecen en la sociedad, en los grupos humanos y en los individuos...
Pero a pesar de todo... a pesar de todo... a pesar de ese desgraciado encierro, algo leve como sonido lejano, algo leve como brisa amanecida, algo que comienza suavemente, se abre paso en el interior del ser humano...
¿Por qué, alma mía, esa esperanza? ¿Por qué esa esperanza que desde las más oscuras horas de mi infortunio, se abre paso luminosamente?
LA RECETA:
En algún momento del día o de la noche, aspira una bocanada de aire e imagina que llevas ese aire a tu corazón. Entonces, pide con
fuerza por ti y por tus seres más queridos. Pide con fuerza para alejarte de todo aquello que te trae contradicción; pide porque tu vida tenga unidad. No destines mucho tiempo a esta breve oración, a este breve pedido, porque bastará con que interrumpas un instante lo que va sucediendo en tu vida para que en el contacto con tu interior se despejen tus sentimientos y tus ideas.
Alejar la contradicción es lo mismo que superar el odio, el resentimiento, el deseo de venganza. Alejar la contradicción es cultivar el deseo de reconciliación con otros y con
uno mismo. Alejar la contradicción es perdonar y reparar dos veces cada mal que se haya infligido a otros.

En algunos momentos de la historia, se levanta un clamor, un desgarrador pedido de los individuos y los pueblos. Entonces, desde lo Profundo llega una señal. Ojalá esa señal sea traducida con bondad en los tiempos que corren, sea traducida para superar el dolor y el sufrimiento. Porque detrás de esa señal están soplando los vientos del gran cambio.

martes 6 de abril de 2010


lunes 8 de febrero de 2010

Por una nueva política de Defensa Nacional


defensaEl gobierno ha lanzado una propuesta de acuerdo nacional para el financiamineto militar. Obviamente se trata de un acuerdo que tomará la clase política, que será discutido en los salones y pasillos del Congreso y los ministerios, donde se moverán extraños intereses y del cual los ciudadanos poco nos enteraremos y en nada influiremos.

No es nada nuevo, en todo caso. Chile se caracteriza por tener una política de Defensa con cero participación ciudadana y debate público, muy similar a lo que pasa con las Relaciones Exteriores, que son temas que deciden personas que se autocalifican de “expertos” o “prohombres” indicados para decidir esas cuestiones, que por ningún motivo deberían discutirse con la gente, dicen ellos.

Pero es obvio que la culpa no es completamente de ellos, sino que la desidia ciudadana colabora bastante en la situación actual, pero ¿qué pasaría si los ciudadanos decidiéramos terminar con la pasividad y actuar decididamente al respecto? Perfectamente podríamos cambiar la política de Defensa y de Relaciones Exteriores. ¿Y qué dirección tomaríamos? Obviamente no la misma que ha llevado nuestro país estos años, sino una que cualquier ciudadano conciente desearía: una que asegurara la paz, la buena relación con nuestros vecinos, la mejora de la calidad de vida de las personas, y el gasto eficiente de los siempre escasos fondos públicos.

En concreto, si nuestra nueva política quisiera cumplir con lo anterior tendría una primera línea de acción basada en la búsqueda de la paz, renunciando constitucionalmente al uso de la guerra como método de resolución de conflictos (algo que ya hizo nuestro vecino Bolivia en su nueva Constitución redactada vía Asamblea Constituyente), reforzando esa renuncia con tratados de no-agresión entre países y acuerdos para la reducción progresiva y proporcional del armamento en la región y en el mundo; una segunda línea de acción sería la integración regional, promoviendo el libre tránsito de las personas por el continente (algo que ya hacen desde hace tiempo los capitales), generando acuerdos de intercambio y convalidación entre las universidades y organismos públicos del continente, y mejorando la infrastructura internacional para permitirnos llegar por vía terrestre en pocas horas a Buenos Aires, La Paz y Lima; nuestra tercera línea de acción sería asumir que el desarrollo del continente llegará cuando trabajemos mancomunadamente en ellos, por lo que firmaríamos acuerdos de cooperación técnica entre todos las agencias de desarrollo de los países de sudamérica, fortaleceríamos la economía regional creando un Banco del Sur que nos librara de la dependencia actual al FMI y al Banco Mundial, generaríamos redes continentales de abastecimiento de energía, para aprovechar las riquezas del continente y superar el absurdo de tener que importar gas desde el otro lado del mundo cuando un país vecino tiene reservas para más de un siglo, y uniformaríamos y simplificaríamos las legislaciones nacionales del continente para facilitar y fomentar la inversión de los sudamericanos en Sudamérica.

Todas estas ideas, concretas y factibles, demuestran que es posible una política que reemplace a la actual, en la que Chile se cierra a sus vecinos, tiene el mayor gasto militar per cápita de Sudamérica y los ciudadanos no participamos en ninguna instancia, y que promueva una paz real y segura, que llegará solo con lareducción de armas contingentes militares, que nos integre con las naciones vecinas y que se preocupe del bienestar de los pueblos. Porque avanzar en la paz implica menos gasto militar que es a su vez apostar por el desarrollo humano, porque, bien invertidos, cada peso menos en gasto bélico, es un peso más en educación y salud, las necesidades urgentes de la gente del continente.

Lo más interesante es que las propuestas de paz ya enumeradas fueron planteadas en todo el mundo por la Marcha Mundial por la Paz y la No-Violencia, que organizó Mundo Sin Guerras y que además pidió por laeliminación del arsenal nuclear mundial y el retiro inmediato de las tropas de los territorios ocupados. Lo mejor es que también pasó por Chile y se realizaron masivos actos de apoyo en Arica, Iquique, Valparaíso, Curicó y Concepción, terminando en la concentración de más de sesenta mil personas apoyando la Marcha en el Concierto por la Paz realizado en el Parque O´Higgins de Santiago, lo que habla de que estas ideas no son propuestas sin sustento sino que anhelos sentidos por cada vez más gente. Con lo que recordamos que en el Acto Final de la Marcha Mundial, que se realizó en el Parque Punta de Vacas en la frontera chileno-argentina, no sólo se terminó la Marcha, sino que se dio inició a un movimiento global para hacer realidad éstas propuestas en todo el mundo. En Chile, donde ya hay bastante apoyo, sólo nos falta avanzar con ánimo, optimismo y rapidez.

Ignacio Torres